
Poema a mi abuelo
Yo te conocí
Perfil aguileño, siempre arrugado;
Sabio entrañable, feliz, prominente.
Un mar de expresión plegado en tu frente,
Frente a aquel otro, que se te ha llevado.
Sangraba tu lengua de eterno orador,
Hundida y sorda por muros de agua.
Hundidos tus verbos, pronombres, palabras,
Hundido el lenguaje, quedó la intención.
Alimentación del monstruo creciente,
Cada desnudante segundo fue fragua
De nuevas manos del gólem de agua
Que te estrujaba en cruel largo abrazo.
¡Qué gran ser que fuiste!
¡Qué ente entrañable!
Buen padre de un buen padre, diferente
A cuanta alma que en Jerez caminase.
Pero fijó en un gesto ya tu frente.
¡Ay, cómo duele
Un órgano que no late
Para otro que sí que lo hace!
¡Vive en los cedros, pinos y el aire
Que nos inspira el asfalto del bosque!
Bombee tu sangre a través de la nuestra.
Nada libre,
Al fin,En el mar.
Al fin arquitecto,
Al fin poseedor, total, de ti mismo.
Escrito por César Saldaña Puerto. Si quieres enviarle un correo a él haz clic aquí.
2 comentarios:
César,
Lo estamos viendo la abuela, Susana y yo, Richard. Gracias por escribir algo tán bonito (dice tu tía) y con tanto sentimiento.
Hola César, aquí tu prima Ana desde la orilla Puerto-Castrillón y con unas palabras de admiración por cómo has expresado de forma tan intensa tus sentimientos.
Por mi parte, me uno a vosotros y aporto mi granito de arena: siempre recordaré aquellas tardes en las que los nietos Puerto-Castrillón hemos nadado en la piscina de El Racimo; tantos cumpleaños, tantas meriendas... Así que un abrazo muy cariñoso a todos los Saldaña de nuestra parte. Y GRACIAS.
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